Depilación con láser del vello público
Abril 1, 2009 por Alicia K.
Ahora que está próximo el verano, generalmente comenzamos a plantearnos poner a punto nuestro cuerpo, Y en esta observación general de lo que debemos hacer para estar atractivas de cara a los demás y sobre todo a nosotras mismas, con seguridad surgirá la necesidad de depilarnos el vello púbico por muy diferentes motivos.
La opción más generalizada, por encontrarse siempre más a mano, es la de utilizar las cuchillas, las maquinillas y la cera, que son muy eficaces pero con resultados de poca duración, lo que hace que debamos estar pendientes de la nueva aparición del vello indeseado y posiblemente en los momentos menos oportunos como suele ocurrir siempre. Por ello, si lo que pretendemos es que nuestra depilación íntima sea perfecta y definitiva, no hay nada mejor que recurrir a la ayuda que supone el láser, ya que sus resultados son seguros, duraderos y además practicamente indoloro. En una depilación con láser la única sensación que se tiene guarda parecido a la de una quemadura; sin embargo, debido a la rapidez del láser, ésta se tolera muy bien y prácticamente pasa desapercibida.
Lo que sí debemos tener claro es que estas sesiones de depilación láser siempre deben ser controladas por personal médico, debido a que este tipo de láser pertenecen, según la Unión Europea, a los del grupo AA, considerados como algo agresivos a veces. De todas formas, con el fin de eliminar ese pequeño dolor que os mencionaba antes y dado que se trata de una zona bastante sensible, se suele aplicar una crema anestésica dos horas previas al inicio de la sesión, con el fin de eliminar cualquier molestia o dolor que pudiera producirse en el paciente, ya sea hombre o mujer.
De todas formas, para que el problema del vello púbico quede resuelto y podamos ir la playa con tranquilidad o sorprender a nuestra pareja, solamente harán falta unas seis sesiones de depilación íntima con láser. El proceso que se sigue es el siguiente: cuando asistimos a la primera sesión todo se centra en eliminar el vello que en esos momentos está en una fase de crecimiento, que por lo general supone un ochenta por ciento del total. A continuación se dejarán transcurrir unas cuatro semanas para poder entrar en la segunda fase, en la que se tratará lo que se llama “vello durmiente” que viene a suponer entre un quince y un treinta por ciento del total. Y ya, en posteriores sesiones, se acabará de eliminar el vello que quede, que generalmente suele ser muy poco. De esta forma, todo quedará perfecto y a nuestro gusto y podremos decir al fin adiós al vello púbico indeseado.
